Con un recorrido de sólo año y medio, Sant Feliu de Guíxols ha podido medir y cuantificar los grandes resultados generados con los sistemas de videovigilancia. La visión de futuro del Cuerpo de Policía Local y la confianza del consistorio del municipio bajo ampurdanés cimentaron un proyecto que, desde su inicio, comenzó a dar frutos.

El proyecto tiene dos líneas definidas desde su inicio: la primera, de seguridad ciudadana, con la implantación de lectores de matrículas, colocados estratégicamente en diferentes accesos del municipio; y la segunda, de control del tráfico y de la indisciplina viaria, mediante controles de acceso a zonas restringidas al tráfico que también utilizan la tecnología de lectura de matrículas.

A partir de la información captada por estos sistemas, el cuerpo de policía ha conseguido añadir valor a su trabajo, utilizándola de forma proactiva para investigaciones, análisis, reacción ante potenciales amenazas, etc., obteniendo resultados muy positivos en su operativa diaria. Además, cabe destacar que la implementación y desarrollo de esta mejora en el funcionamiento del cuerpo policial ha sido fluida desde el principio y ha conseguido optimizar considerablemente los recursos humanos de la Policía Local.


Esta mejora en el funcionamiento del cuerpo policial ha sido fluida desde el principio y ha conseguido optimizar considerablemente los RRHH.


Mejora estable de los indicadores de seguridad

El cuerpo de Policía cuantifica la disminución de la actividad delincuencial en las zonas más sensibles y/o conflictivas en un 54%. Los sistemas de videovigilancia han facilitado también la resolución de más de 40 casos de carácter penal gracias a las aportaciones de las pruebas de cargos extraídas de los sistemas. Estos datos repercuten muy positivamente en la sensación de seguridad de la ciudadanía. Los indicadores subjetivos apuntan en este sentido, y hacia una sensación de paz social.

Esta sensación de seguridad facilita que se perciba Sant Feliu de Guíxols como un municipio tranquilo y con gran calidad de vida, lo que mejora el turismo, uno de sus más importantes motores económicos.


El cuerpo de Policía cuantifica la disminución de la actividad delincuencial en las zonas más sensibles y/o conflictivas en un 54%.


El tráfico, otra área de buenos resultados

La gestión del tráfico interno mediante los sistemas de videovigilancia también han contribuido a mejorar la pacificación del núcleo urbano y la zona comercial del centro. Estos sistemas permiten regular el acceso de vehículos a estas zonas, mejorando la ordenación urbana, impulsando el comercio, reduciendo el tráfico y la contaminación acústica y ambiental; y por tanto, aumentando la calidad de vida de los ciudadanos.